Es verdad. Yo me levanto y mientras tomo la ducha helada de costumbre pienso que como dice esa de Madonna: "esta especie de vida moderna no es para mí".
Es verdad. Yo busco desesperadamente en mi cajonera unos boxers delgados, apropiados para estas temperaturas y a mi mente vuelve la pregunta por la navidad.
Sí, es verdad, mientras le hecho agua helada al café, para beberlo rápido pues como siempre estoy atrasado, me pregunto estúpidamente si en Belén habrá nevado alguna vez. No por las postales extranjeras, sino por el villancico del tamborilero que suena en mi radio sony por primera vez.
Entonces, encuentro tu tarjeta. Y me llega al alma. Dejo el café, para cuando tenga tiempo. Me despreocupo de las posibles arrugas del pantalón y así en boxers, sentado al borde de la cama leo lo que escribiste para mí:
"Cuando el desaliento encuba esperanzas,
es Navidad"
"Cuando la ternura se abre paso en la tierra de la decepción,
es Navidad"
¿Cómo supiste que estoy tan decepcionado? ¿Cómo adivinaste cuanto desaliento hay tras mis gafas calvin klein? ¿Y si escribo tus palabras en las paredes del Mall? ¿O mejor las grabo en mi memoria para adjuntarlas cuando me quiera marchar de aquí?
En mi radio Sony suena: "El Tamborilero"




confiar en alguien no es lo mismo que esperar algo de alguien.... ^^ a veces podemos subestimar... y otras veces no, es algo demasiado variable y relativo.
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Atte. Ionele -º-GATITO-º-MIAU